15 de febrero de 2007

Luto ecológico en Granada

En Granada, últimamente, parece que alguien se ha estado pasando por el forro de los cojones todo lo que no fuera levantar, talar, y dar por culo. Las reformas que se han llevado a cabo en la ciudad parecen haber sido diseñadas por un híbrido entre el Comepiedras de La historia interminable, Cruela de Vil -versión arbórea- y un floripondioso con horror vacui. Desde luego todo es cuestión de gustos. Si te parece que en la Gran Vía sobran farolas (y que faltan en otra parte) es porque no te gustan la luz ni los callejones oscuros, no porque esté mal iluminada esa hermosa calle. El que crea que la iluminación navideña fue tan excesiva y hortera como como un traje de gitana con neones no tiene gusto ni espíritu navideño (osea, que es un cabrón). Y, por último, si te va el rollo de tener arbolitos por las calles o por los parques o por los espacios sin edificar, eres un hippie y un extremo·izquierdoso, no entiendes de economía ni de medio ambiente, gachó, o es que no están bien bonitas esas plazas bien asfaltadas con esas pérgolas herrumbrosas, esas aceras con un grado de inclinación mareante, esas farolas de ultra·diseño a la mega·última.

Creo que la primera polémica de esta legislatura empezó cuando se propusieron quitar todos los árboles del Paseo de la Constitución (aunque eso fue después de subirse los sueldos nada más llegar al Excmo. Ayto. y de lo del Edificio del Serrallo, que ahora está tan urbanizado que no sé si querrán la independencia). A estas alturas el Paseo de la Constitución ya tiene un color losa muy a juego la arquitectura urbana del momento.

Por algunos sectores se quejan de que la construcción de los túneles (Avd. Madrid, Triunfo) sirven para aligerar el tráfico cuando en realidad lo que hay que hacer es reducirlo mediante la mejora del transporte público. Las líneas de bus metropolitanas o el metro de Albolote a Armilla son proyectos que tardarán en ver la luz tanto tiempo que nos parecen propuestas de ciencia ficción. No en vano, a esa autovía que nos iba a unir con Motril hace ya lustros, le quedan por lo menos tres o cuatro años más retrasos. En cualquier caso, Rober, la empresa de transportes de Granada capital, se lucra a base de subvenciones, precios abusivos y un trato al cliente y al empleado que deja mucho que desear, todo a cambio de un servicio tan ineficaz como escaso. Otro ejemplo de problema de transporte es la línea de autobuses que une Granada, ciudad turística, con el aeropuerto, que es internacional desde hace tiempo. Dicha línea sale más o menos cada hora del Palacio de Congresos y por un módico precio de 3€ describe un interesante recorrido a través de todos los atascos del centro de la ciudad. Entre tanto el tráfico sigue haciéndose cada día más denso, más insufrible y más contaminante. Una vista panorámica de Granada nos ofrece una deliciosa imagen del techo marrón que nos estamos construyendo: eso es lo que respiramos aquí.




El Ayuntamiento, en lugar de preservar las zonas verdes, en lugar de crear pulmones importantes para la ciudad, tala árboles. ¿Tendrá nuestro alcalde como hobby el asfaltado de macetas -además de saltarse el PGOU- igual que Felipe González cultivaba bonsais?. Las obras del Paseo del Salón, felizmente paralizadas ayer por la Junta, suponen una importante agresión a uno de los espacios verdes mas importantes de Granada. Unidas a la construcción del puente de la Bola de Oro, son el detonador de la muerte ecológica en Granada. Es descabellado pensar que, habiendo llegado a la demostración científica de que el mundo se va al carajo a pijo sacado, aún queda gente dispuesta no sólo a no utilizar un ápice de su poder en la lucha, sino a contribuir a base de talas al desgaste de nuestra ecología, porque ecología, para el que no lo sepa, significa entre otras cosas calidad de vida, o vida al menos. Pero qué se puede esperar de quienes pretendían hacer un túnel en la Sabika.



Una idea interesante es la de Los Verdes, que apuestan por una ribera del Genil arbolada hasta el centro de Granada, pero eso supondría renunciar a algunos proyectos, efectuados ya o por hacer aún, de negocios a la orilla del Genil. No parece que nadie en la clase política vaya a atreverse a ir a favor de un proyecto que va en contra de algo que pueda mover dinero. Por ahora sólo nos queda esperar, ver que pasa con el Paseo del Salón, y quejarnos, hacer oir nuestra voz para que no llegue a construirse el puente en la entrada al Paseo de la Fuente de la Bicha.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Y cada edificio de principios de siglo pasado derruido con ánimo de lucro, y cada árbol, y cada rosa. Duele.

dabolina dijo...

Tienes toda la razón del mundo. Lo único que parece haber hecho esta legislatura de bueno para todos los granadinos es haber convertido el aeropuerto en internacional. Con respecto al puente en el paseo de la fuente de la bicha, hay que ser vago y flojo en la vida, teniendo el paso de los túneles a unos escasos 100 metros. Como lo hagan me veo paseando a mi perro en coche, y lo máximo que va a oler de aire será el que respire desde la ventanilla, un aire sucio y apestoso por cierto.
En cuanto al transporte público, mi médico se va a alegrar un montón a partir del lunes, porque pienso utilizar el maravilloso coche de San Fernando, que no me sabla ni hace que llegue tarde ni que me cabree con viejos malafollás.
Un besico y haz el favor de enviar este artículo al Ideal o al 20minutos, donde será más probable que te lo publiquen.
Genial el post.

Gotardo J. González dijo...

En realidad lo del aeropuerto es más bien cosa de la Diputación.

Gracias por decirme que lo envía el periódico, pero me temo que no llega al nivel. Además, no tengo la carrera de periodismo.

Nos seguimos leyendo, muchas gracias.

Santi dijo...

Pues sí que debes ser un hortera, porque a mí y a muchísima gente me gustan las reformas que se estan haciendo en Granada. Mejor será que te ates a los árboles, como esa mamá actriz que ejerce más de políticastra, que se te vé perfectamente de qué pié cojeas. Y lo de fomentar el transporte público no te lo crees ni tú. Le dices a la señora esa que se suba en el autobús con los dos niños y las bolsas de la compra, que verás cómo te fomenta un buen corte de manga. Sinceramente, estoy hasta el nabo de neoprogres ecologistas. Mejor vete al campo a plantar árboles, o a recoger chapapote a Algeciras, que me han dicho que han ido tantos como a Galicia (los cojones). Cuando se quemó media província de Huelva tampoco vimos a nadie preocupado. Y el muñequito de Netol, de vacaciones. ¿No te das cuenta de que formas parte de toda esa manipulación?

TheBloomingDedalus dijo...

Amigo Santiago, a veces hay que darse una vuelta por el mundo para criticar a tí mismo, incluída a esta ciudad tan maravillosa. Lo digo porque este verano estuve viviendo en Múnich, ciudad en la que vivía un tal Adolf que lió un taco importante (esto lo suelto por lo de que se nota de pie que cojeas). En esa ciudad el transporte público, si pone en el cartelito que pasa a las 6.36, pasa a las 6.36, no a y 35 o a 37. Funciona tan jodidamente bien que poca gente coje en coche para ir aningún lado, además de que resulta muy muy barato. Esta ciudad, que es como cinco o seis veces más grande que Granada, tiene un parque que es como la tercera parte de la ciudad, todo está lleno de árboles y tal. Por qué, porque llueve más en Alemania? Hombre, llover llueve más, pero es dificil encontrar en los ayuntamientos a gente tan inepta, inútil, inculta y aprovechada como la que encontramos en muchos ayuntamientos de España , y de todos los partidos políticos.
Un amigo mio, muniqués, que adora Granada y es más bien de derechas, resulta que ante lo que yo dije que estaban haciendo aquí se llevó las manos a la cabeza. Luego me dí cuenta de que el resto de amigos lo hacían del mismoi modo. Para la gente civilizada de Europa es una completa aberración cargarse la ribera de un río para poner ladrillos (hechos por tu amigo, por cierto... a que nadie sabe a qué se dedica García Rollo????) y eso, amigo Santi, no tiene absolutamente nada que ver con´la opinión política, es simplemente un acto de cordura. En este jodido pais se tiene la jodida costumbre de ser de un partido político, no de votar a un partido, y cuando alguien hace cosas como travestir la calle más señorial de granada en una especie de discoteca dadornada con caleidoscopios o cargarse la ribera de un río o el paseo más clásico y usado de la ciudad, aunque se tenga la misma ideología política hay que decirle señor usted es un sinvergüenza y un canalla. Y eso no es formar parte de la (oh, que palabra tan bonita y con tanto uso) manipulación.
Por cierto que en el PP seguro que hay gente válida. No sé cómo cojones han dado la oportunidad de presentarse a alcalde de una ciudad tan bella y universal como esta a un tipo al que en su pueblo llamaban Pepe el Tractorista. Como de ruidos y obras es de lo único que entiende, pues hale, a cavar. Por esto, y para acabar usando el otro mote con el que le conocen sus vecinos y que Berbel utilizó tan cachondamente, termino pidiendo al cielo que el próximo mes de Mayo se lleve a Cagarrunchas de vuelta a Píñar.

Santi dijo...

The blooming dedalus:
Si mal no recuerdo, la chapuza del río Genil se hizo bajo gobierno local de otra bandera. Nos costó una pasta a los contribuyentes y cuando vino la primera riada del río de montaña que realmente era, se llevó río abajo todos los peces.
A pesar de todo, no me pareció un mal alcalde aquel. Hizo cosas muy buenas. En este aspecto, me acuerdo de la película aquella en la que te venían a contar que nadie es bueno o malo, o lo que es lo mismo, que la misma persona es capaz de lo mejor y lo peor, dependiendo de las circunstancias en las que se encuentre.
Es verdad que se han quitado árboles, pero también se han plantado otros muchos que nuestro autor criticado parece no recordar en el momento. Es necesario quitar árboles en muchísimas ocasiones. Piensa que si no se hubieran quitado, ahora mismo tardarías dos horas y media en viajar a Guadix (por entonces también se criticó aquello, que era a todas luces necesario).
Otra cosa muy diferente está en los hornamentos. Aquí creo que estamos hablando de gustos. A mí particularmente me gustan las farolas de Gran Vía. Las encuentro de muy buen gusto y originalidad, pero comprendo que haya gente que no les guste. Siempre habrá gente a la que no le guste lo que se ponga.
Lo que no comprendo es la destrucción generalizada en base a unas ideas políticas, que para mí son evidentes en el caso de Gotardo. Quizás me equivoque, pero creo que no.
Tampoco tengo amigos en el ayuntamiento. Y sí: sé criticar las chapuzas vengan de donde vengan (léase Estatuto).
En cuanto a la alcaldía de Granada, la respuesta la tenemos los electores dentro de poco, pero me quedo con las ganas de encontrar un comentario positivo del autor del blog respecto a algo que haya hecho este ayuntamiento (algo habrá, no?).
Ah, y en Munich, cuna del peor dictador de la Historia, hay muchísima más pasta que aquí, y bastante menos fraude a la Hacienda pública. Será una cuestión de educación.

TheBloomingDedalus dijo...

Evidentemente la cagada del rio se hizo bajo gobierno socialista, no he diho lo contrario. gran cagadón bajo mi punto de vista, porque el curso fluvial, con todas las piedras y mierdecillas que encuentra el agua, sigue por mucho que haya compuertas, en las que luego se quedan todos los materiales, acumulándose.
También se han hecho otras cagadas y con todos los gobiernos, al igual que aciertos, es lógico, sólo que este gobierno, personalmente, me parece especialemente desacertado. Las farolas de la Gran Via son originales, mucho, pero no es sitio donde ponerlas. A todas luces, allí pega otro tipo de ornamentación, tipo Reyes Católicos, calle Mesones, etc.
Tampoco veo yo que estén colocando muchos árboles esta gente, y creo que lo del Salón, que es un lugar (para mí) magnífico y por donde tengo la suerte de pasar al menos dos veces todos los días, es una aberración. Creo que se puede hacer una comparación fotográfica (alguien que vaya con cámara digital y haga fotos ahora, buscar otras por algún, lado, yo tengo unas de hace diez años pero sirven) para darnos cuenta de lo que están haciendo. Es un grave error, muy grave.
Otra cosa, lo de Múnich. La gente en Alemania realmente tiene otra educación y tiene una perspectiva muy distinta a la nuestra, incidiendo mucho en la ecología, por lo que es evidente que muestren contrariedad. También hay mucha pasta por allí (no todo el mundo, pero se mueve dinerito, cosa que por Granada pues como que no), pero también hay fraude fiscal, y uno de ellos muy muy sonado ahora, que es el fraude de Siemens, compañía de allí (la central es lo primero que se ve cuando aterrizas) y que creo que le va a costar la prisión a sus mandamases, con mucha repercusión por toda Europa porque genera muchos puestos de trabajo y tal.
Total, que cuecen habas por todos lados.
Otra cosa es el fraude de ibercaja y la venta de entradas de Héroes del Silencio... ¡Eso si que no tiene nombre! (si conoceis alguien que quiera venderme alguna -o invitarme- ya sabeis)